jueves, 19 de marzo de 2015

DIY: Tazón para un Súper Papá

Últimamente decorar tazones se ha convertido en una de las manualidades más usadas para hacer regalos especiales.



Hartos de regalar siempre cosas parecidas, la fiebre del "hazlo tú mismo" y entregar al destinatario algo único y especialmente hecho para él o ella, nos hace sentirnos mucho más satisfechos.


 


Un tazón personalizado para papá ha sido el regalo del día del padre de este año en casa. Aprovechando un ratito que salió mi marido ayer por la tarde, Claudia y yo nos pusimos manos a la obra!!

Ella estaba tan emocionada por hacer algo en la "clandestinidad" y de lo que no puede hablar hasta mañana, que tuve que ayudarla un poco en la tarea.

Hemos seguido los pasos que explica mummycraft en su blog.



Materiales

- Un tazón bonito
- Rotulador negro permanente para cerámica ( en tiendas de manualidades )
- Algodón y alcohol
- Papel vegetal ( un trocito del que usamos para el horno es suficiente )
- Cinta adhesiva
- Horno casero

Cómo se hace?

En primer lugar limpiamos muy bien la taza con un trozo de algodón empapado en alcohol, para evitar restos de huellas o suciedad que impidan que la tinta se fije.

En el papel vegetal escribí SÚPER PAPÁ por una cara y luego lo calqué por detrás con un lápiz. Y se fija del derecho a la taza con ayuda de la cinta adhesiva.


Luego se vuelve a pasar el lápiz por todas las letras apretando un poco para que se calque en la taza. Podéis hacer dibujos, frases....lo que os guste más.

Al retirar el papel, vemos que ha quedado marcado en la taza nuestro mensaje. Ahora sólo hay que repasarlo con cuidado con el rotulador permanente para cerámica. Cuidado con el pulso!!!

 

Unas cositas más para decorarlo alrededor, que las hice a ojo. Y por último dejé que Claudia pusiese lo que ella quisiera en el resto de la taza!!!



Y la hemos dejado secar bien. En algunos sitios que he leído dicen que 4 horas. La nuestra ha estado 6 horas porque había que esperar a que el afortunado papá se fuese pronto a la cama para el siguiente paso. Hornearla a 160 grados una media hora. Así la tinta se fijará a la cerámica de manera que podamos lavarla sin miedo a que se borre el grabado.


Encendemos el horno a 160 y metemos la taza directamente. Pasada media hora lo apagamos y dejamos que se enfríe la taza dentro. Y....lista!!!

El resultado me ha gustado más de lo que imaginé! Claudia y yo estamos muy orgullosas de nuestro trabajo! Y lo mejor de todo....a papá le ha encantado!!!!

Feliz día a los José y Josefas! Y a todos los papás!



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